Se calcula que en España hay unos 32.000 casos de Síndrome de Down, siendo la alteración genética humana más frecuente (FEISD 2005 ).

El Síndrome de Down, conocido también como trisomía del par 21, es de origen genético y afecta aproximadamente a uno de cada 700 nacimientos.

Respecto a la incidencia, ha descendido notablemente, desde los 15 nacimientos con síndrome de Down por cada 10.000 bebés nacidos en entre 1976-1980, a los 5,51 por 10.000 en el período 2011-2012. La tendencia sigue bajando por el descenso de nacimientos.

Los problemas con la alimentación son bastante frecuentes ya desde bebés por la estructura de la boca y la hipotonicidad muscular orofacial.

El Síndrome de Down cursa con alteraciones o déficits en las áreas perceptivo cognitivas, psicomotora, comunicativa y socioafectiva todo ello de forma variable y atendiendo a la especificidad sindrómica.

Las estructuras orofaciales primarias a nivel esquelético suelen estar afectadas por hipoplasia de la región media facial . El puente de la nariz y los huesos del maxilar superior pueden ser más pequeños, ocasionando prognatismo mandibular y tendencia  a  la clase III con la consecuente mordida abierta. Presentan alteraciones en la erupción dentaria, formación defectuosa del esmalte, microdoncia y agenesias.

Es frecuenta también la reducción de senos maxilares y frontales; unido a la hipotonía muscular que afecta a labios y mejillas más la fuerza de la lengua adelantada.

La respiración suele ser oral y de manera permanente contribuyendo a la deformación palatina, la deglución es mayoritariamente disfuncional con interposición lingual y movimientos de contracción peribucal.

¿Qué programa o necesidades tenemos que plantear con estos niños?

  1. Conseguir deglución con patrones normales y equilibrados
  2. Control posición lingual retrasada
  3. Desarrollo tonismo muscular orofacial
  4. Masticación bilateral eficaz
  5. Potenciar sellado labial anterior
  6. 6 respiración nasal

Paralelamente es importante conseguir rutinas de trabajo siempre teniendo en cuenta la adaptación a su nivel cognitivo y atencional.