Los niños están cada vez más conectados con las nuevas tecnologías y cada vez están más familiarizados con los dispositivos móviles como tablets y smartphones.

La Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría afirman que los niños de hasta dos años no deberían estar expuestos a ningún tipo de tecnología, que los niños de entre tres y cinco deberían tener un acceso restringido de solo una hora al día, y que entre los seis y los 18 años, los niños deberían acceder durante un máximo de dos horas al día.

7 razones por las que deberíamos limitar el uso de los móviles en los niños

  1. El tiempo dedicado a la televisión y a los videojuegos está relacionado con el aumento de la obesidad (Tremblay 2005).
  2. La estimulación que recibe un cerebro en desarrollo provocada por la sobreexposición a la tecnología está asociada con un déficit de atención y de función ejecutiva, retrasos cognitivos, aprendizaje disociado, una mayor impulsividad y una menor capacidad de autocontrol. Desde el nacimiento hasta los dos años, el cerebro del niño triplica su tamaño, y continúa en ese estado de rápido desarrollo hasta los 21 años (Christakis 2011).
  3. El uso de móviles y tecnología relacionada, puede causar un desarrollo más lento.

“ El movimiento, el deporte y ejercicio favorece muchas habilidades que nuestros hijos están “perdiendo”

  1. Quitamos horas de sueño. El 75% de los niños tiene acceso a la tecnología en su cuarto (Kaiser Foundation 2010). El 75% de los niños de edades comprendidas entre los 9 y los 10 años duerme menos de lo que necesita, hasta el punto de que afecta de forma negativa a sus notas (Boston College 2012).
  2. Trastornos psicológicos. El uso excesivo de la tecnología podría ser un posible factor del aumento de los porcentajes de depresión, ansiedad, trastornos afectivos, déficit de atención, desórdenes bipolares, psicosis y otros comportamientos problemáticos en los niños (Bristol University 2010, Mentzoni 2011, Shin 2011, Liberatore 2011, Robinson 2008).
  3. Actitud agresiva. Un contenido multimedia violento puede provocar agresividad infantil (Anderson, 2007). Nos enfrentamos al mercado de videojuegos con contenidos de violencia física al igual que programas de televisión no idóneos a su edad.
  4. Emisiones de radiación. En mayo de 2011, la Organización Mundial de la Salud clasificó los teléfonos móviles (y otros aparatos inalámbricos) dentro de la categoría de riesgo 2B (posible agente cancerígeno) debido a su emisión de radiación (WHO 2011).

¿En qué deberíamos fijarnos los padres?

  • ¿Utiliza el móvil en lugares inadecuados como cuando come o estudia?
  • ¿Enciende el móvil a deshoras?
  • ¿La factura es excesiva?
  • ¿Tiene cambios emocionales bruscos o problemas de conducta?
  • ¿Baja el rendimiento en clase?
  • ¿Se enfada cuando se limita su uso?