La tecnología desarrollada a lo largo del s. XX e inicio XXI con la incorporación de los Implantes Cocleares ha representado un cambio cualitativo en el campo de la sordera.

El niño sordo profundo a través del Implante Coclear puede desarrollar una audición funcional que le va a permitir alcanzar niveles de desarrollo de lenguaje oral muy similar a la de los niños oyentes. Todo esto plantea un gran cambio a nivel de trabajo logopédico, pedagógico, escolar y familiar.

Aunque hoy en día los niños implantados precozmente se integran en un lenguaje oralista, los beneficios del uso de lenguaje signado en edades tempranas sigue siendo eficaz.

  • Es una lengua viso – gestual que prioriza el canal visual y expresa por la configuración, posición y movimiento de manos.
  • Tiene una coherencia interna y estructura lingüística como cualquier lenguaje oral: fonológico, morfosintáctico, semántico y pragmático.
  • El conocimiento del lenguaje signado potenciará competencias pragmáticas y beneficiará al niño implantado en situaciones cuando no lleve el Implante (baño, playa, situación de ruido ambiente etc).