Debemos educar las emociones ya desde pequeños ya que tendrá una influencia directa a lo largo de su vida.

Ya desde los periodos críticos de 0 a 3 años se inicia un proceso complejo de interconexión neuronal a través de los estímulos emocionales, visuales, afectivos y auditivos que serán la base para un aprendizaje normal.

El cerebro agiliza el aprendizaje cuando incorpora esquemas, mapas, gráficos y otras herramientas que permitan una información organizada.

El enriquecimiento es mayor cuando la actitud del niño es positiva, ya que el cerebro procesa con mayor rapidez.

“ Las emociones son factores importantes, un niño con estrés emocional bloquea la información

Son las emociones las que potencian la memoria. Si el cerebro del niño detecta estrés bloquea la información, dificultando la atención y al área cognitiva. De ahí la importancia de la inteligencia emocional.

¿Cómo podemos ayudar a los niños a controlar sus emociones?

  • Ayudarles a canalizar sus emociones, a partir de los 6 meses los niños pueden desencadenar rabietas.
  • Con dos años les enseñaremos a reconocer las emociones (alegría, tristeza, miedo)
  • Con 5 años ya pueden verbalizar y podemos ponerle nombre a lo que sienten
  • No prejuzgar ni etiquetar. Ayudarle a conocerse a sí mismo, manifestando una autoestima positiva
  • Saber escuchar, dándole el tiempo que necesite y creando un clima de confianza.
  • Favorecer que exprese sus enfados sin “atacar”
  • Demostrarle que se confía en él guiándole a la hora de tomar sus decisiones

 

“ La neurociencia nos hace comprender la estrecha relación entre nuestros comportamientos y los procesos de aprendizaje.