No hay asignaturas en los colegios que enseñen a pensar en positivo a los niños, a elevar la autoestima, perder los miedos, enfrentarse con uno mismo o a sentirse seguro.

Cada vez más los niños funcionan por miedo, con preocupación y con altos niveles de exigencia por parte del curriculum escolar y de los propios padres.

¿Cómo podemos plantear una psicología en positivo?

  1. Debemos intentar entrenarles en este camino desde que son muy pequeños, es un camino arduo pero a largo plazo da mucha alegría.
  2. Lo importante es que se sientan valorados por sus esfuerzos y no solo por los resultados que los padres esperan de ellos. Que se hablen en positivo.
  3. Hay muchos niños que tienden a verbalizar el “ no puedo “ “ no sé” y van almacenando en su interior este tipo de emociones negativas. Tenemos que intentar ayudarles a mimarse un poco, tratarse con cariño y aceptarse, incluso con sus pequeños defectos.
  4. Debemos esforzarnos más con los niños con dificultades, que bajo un diagnóstico tienden a ser etiquetados, se habla delante de ellos con mucha soltura y no sabemos lo que sienten sus corazones.

“La emoción negativa bloquea todo lo cognitivo.

El diálogo interior

Los adultos nos hablamos unas 14 horas al día a nosotros mismos. Tenemos un diálogo que nos consume casi un 60% de nuestros días, sin contar las horas de sueño.

¿Cómo puede ser el diálogo interior de los niños en fase de desarrollo? Ellos están sometidos a demasiados estímulos que no saben gestionar. Están expuestos a un flujo constante de información, muchas expectativas, demasiadas opciones, información velocidad, ritmo…