Es importante tener claro que nuestra atención es selectiva, limitada y tiene una función adaptativa.

Nuestro sistema cognitivo tiene una capacidad limitada y de ahí la dificultad de atender a varios estímulos a la vez.

Cuando estamos sobresaturados de estímulos seleccionamos aquellos que queremos prestar atención. Es lo que llamamos captura cognitiva, nos concentramos en la  tarea que nos interesa, y los distractores aunque provocan oscilaciones de la atención podemos inhibirlos.